
Песня Cuento - Historia de Albeniz в исполнении Исаак Альбенис - слушать онлайн в хорошем качестве или скачать трек в Mp3 бесплатно на ПК или телефон.
Isaac Albéniz nació un primaveral 29 de mayo de 1860 en Camprodon, un pueblecito de Girona entre campos y ríos Nada más nacer, su madre supo que su hijo iba a ser un niño Muy especial. Fue un presentimiento que más tarde comprobaría Desde muy pequeño, Isaac demostró ser un niño muy despierto Con pocos meses, ya se vio que tenía buen oído para la música A su hermana Clementina le encantaba tocar el piano junto a él Porque sonreía y jugueteaba al ritmo de la música. Sus padres Acabaron por trasladar la cuna junto a este para poder ver lo Mucho que se divertían sus hijos. Muchas fueron las tardes que Pasaron juntos en familia alrededor del viejo piano. Sobre todo Los lluviosos días de otoño eran los preferidos por todos. Música Y castañas al fuego era la mejor combinación para una tarde ideal Tres años más tarde, el padre de Isaac fue ascendido en su trabajo Como funcionario y tuvieron que mudarse a un lugar de la costa Cercano a Barcelona: Sitges, un pueblo de calles estrechas y casitas Blancas encaradas al mar. Pero fue por pocos meses, ya que finalmente Tuvieron que instalarse en la capital. Se mudaron a Barcelona Un lugar muy distinto del que habían vivido los últimos años El paisaje cambió profundamente: los campos se convirtieron en Interminables calles adoquinadas y los árboles competían con las Farolas de hierro entre grandes edificios de seis y siete plantas Incluso había alguno de nueve. Una locura. El cantar de Los pájaros se ocultaba tras el ensordecedor sonido de Los carruajes cruzando las enormes calles. En cuatro Manzanas del Eixample de Barcelona cabían todas las familias De Camprodon, algo impresionante para un niño de pueblo En Barcelona vivieron en un piso muy bien situado y allí Clementina Siguió tocando el piano para su hermanito hasta que este pudo tocarlo Junto a ella, demostrando así a la familia poseer un talento innato Para la música. Àngel y Dolors, los padres, estaban muy orgullosos De sus hijos, pero todos ya veían venir que Isaac iba a tener una Gran sensibilidad para la música. Se puede decir Que la hermana de Isaac fue la primera profesora De música que tuvo. La primera y la mejor Pasaron cuatro años y a los siete años de edad Isaac Albéniz se fue a Estudiar a París acompañado por el maestro Marmontel que, al observar Las capacidades del pequeño, convenció a sus padres de que era lo Mejor para su alumno. Unos meses después y con unos cuantos Conciertos hechos ya en París, decidieron que el niño debía Hacer una gira por toda España para ganarse una reputación y Seguir trabajando un talento que ya era más que evidente Realizó innumerables viajes por distintas capitales del territorio Español e incluso llegó a viajar a América, siendo siempre Presentado como niño prodigio. Actuaciones que tuvo que compaginar Con las clases de su maestro y del conservatorio de Madrid Isaac llevaba bajo sus pies miles de kilómetros y centenares De horas de piano antes de cumplir los dieciséis años Más tarde, y debido a la reputación que estaba cosechando con sus Conciertos, el rey Alfonso XII le ofreció una beca de estudios para Mejorar su preparación en Bélgica. En 1879 se graduó con todos los Honores y con las mejores calificaciones en el conservatorio de Bruselas. El artista, con diecinueve Años, ya estaba más que preparado En 1883 se casó con el amor de su vida, que además había sido su Alumna durante sus cortas estancias en Barcelona mientras estudiaba La carrera en Bélgica. Se llamaba Rosina Jordana y era una Hermosa joven con la que tuvo cinco hijos, de los que sobrevivieron Tres: Alfonso, Laura y Enriqueta. Dos niñas más murieron siendo Bebés. Por desgracia, en aquella época la ciencia no estaba tan Avanzada como hoy en día y estos casos ocurrían constantemente En 1885 el matrimonio se trasladó a vivir a Madrid, ciudad que Albéniz Conocía bien, ya que había estado estudiando de niño. En 1888 realizó Una serie de conciertos en la Exposición Universal de Barcelona que Le catapultaron a la fama y le Abrieron de nuevo las puertas a Europa La reputación de Isaac como pianista y compositor siguió creciendo En 1889 viajó a París de nuevo y luego a Inglaterra con la familia Para realizar una gira de conciertos. La vida de Albéniz está Llena de grandes viajes inagotables, porque era un artista inquieto Que no se dejaba amarrar a una tierra. Él era capaz de captar toda La fuerza de los lugares que visitaba y de transmitirla con su Música, pero a la vez iba allá donde le llamaban. Fue precisamente En Londres donde conoció al empresario Henry Lowenfeld que lo Contrató como compositor e intérprete, hecho que le dio aún más fama Avalado por el empresario, Isaac realizó innumerables actuaciones en El Teatro Lírico y en el Teatro Príncipe de Gales, un gran prestigio Para un pianista.Casi todo lo que componía eran comedias musicales Entre ellas, la más destacable fue El ópalo mágico. Todos los Contactos que el compositor fue haciendo en Londres le llevaron a Conocer a Francis Burdett, el dramaturgo y poeta heredero de la gran Fortuna de la firma Couch and Co. Adquirió el contrato de Albéniz Y esto permitió al músico vivir holgadamente el resto de su vida Sin preocuparse nunca más por el dinero. Durante los diez años Siguientes trabajó componiendo música para los escenarios de Londres Año tras año, Rosina se preocupaba por la salud de Isaac. Notaba que Su marido no estaba del todo bien, pero el orgullo de Isaac era muy Grande, casi tan grande como él, y siempre decía que eso no era nada Eran tonterías, un resfriado mal curado y ya está. La tozudez del Compositor era tal que, enfermo en la cama, seguía trabajando. Él Siempre decía: "mientras el cuerpo aguante, yo Seguiré trabajando". Un carácter muy fuerte Que le permitió realizar gran cantidad de obras Más tarde, de nuevo en París, Albéniz se dedicó a impartir clases de Piano avanzado en la Schola Cantorum, pero debido a su delicado Estado de salud tuvo que regresar a España, a tierras cálidas. Allí Junto a Enrique Morera, realizó un duro trabajo promocionando Trabajos líricos catalanes, pero no lograba tocar su propia obra Ya que esta no era tan reconocida en España como fuera de ella en Aquel momento. Así que de nuevo, junto a su familia y su orgullo Regresó a la tierra donde encontró siempre los escenarios abiertos Regresó de nuevo a París. En esa época parisina Isaac acogió a muchos Artistas españoles, como Joaquín Turina o Manuel de Falla Ayudándoles a que se les abrieran las puertas para poder dar Conciertos, tal y como otros antes habían hecho con él. Su música fue Evolucionando y se convirtió en un arte más complejo. Seguía actuando , Pero cada vez menos: la composición de óperas le sedujo mucho y no Paraba de componer. Al final de su carrera, Isaac Albéniz volvió a Sus raíces y compuso la mejor de sus obras: Iberia (1905- 1908) . Es su última obra completa y está reconocida como Una de las más grandes obras pianísticas del siglo XX. Un Trabajo moderno, original, lleno de fantasía y sinceridad Es una composición que recorre distintos estados del alma Desde la tristeza a la euforia, con una sinceridad absoluta La enfermedad del compositor fue agravándose y en 1909 el médico Le recomendó que abandonase su querido París para instalarse con Su familia en Cambo-les-Bains, un balneario a caballo entre el País Vasco y Francia, en las verdes montañas de los Pirineos. En Esta estancia recibió la visita de su amigo Enric Granados, que Le puso al día de todo y le dio recuerdos de todos los amigos que Había cosechado a lo largo de sus viajes. Fue un momento muy emotivo Cuando los dos amigos se fundieron en un largo abrazo y, llevados Por las emociones, no fueron capaces de hablar hasta más tarde Cuando tuvieron una larga charla. Sin saberlo, su última charla Finalmente, el 18 de mayo de 1909 Isaac Albéniz fallecía, pocos días Antes de recibir la Gran Cruz de la Legión de Honor en reconocimiento A su trayectoria como compositor y genio del piano. Fue enterrado En Barcelona, el 6 de junio, en un precioso acto multitudinario Al que asistieron su familia, sus grandes amistades y los Innumerables admiradores de su obra y de su persona. El mundo había Perdido a un gran artista. Pero las vidas de los compositores nunca Mueren, porque cada vez que alguien se emociona con una de sus obras El alma del compositor crece y entra en nuestros corazones para Enseñarnos las cosas buenas de la vida, las cosas del alma. Por ello La música nunca debe cesar. Siempre ha de seguir sonando, creciendo Y emocionando a las personas. La música es ese hilo que nos une A la verdad de la vida, nos hace ser humanos, vivos y sensibles



